Salud

Un experimento con cerdos revela que la muerte cerebral no es irreversible

Un experimento con cerdos revela que la muerte cerebral no es irreversible

Un experimento realizado con cerebros de cerdos ha logrado preservar algunas funciones de sus neuronas horas después de la muerte, abriendo nuevos caminos para consideraciones médicas y éticas en torno al trasplante de órganos.

Los resultados de una investigación con cerebros de cerdos, publicada la semana pasada en la revista Nature, cuestionan el hecho asumido hasta ahora de que el cerebro de los mamíferos sufre daños irreversibles minutos después de que la sangre deja de circular, apuntando a que la recuperación cerebral poría ser posible incluso aunque el corazón haya dejado de latir por un tiempo prolongado, tal y como anuncia el comunicado publicado por la agencia SINC.

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Esta nueva investigación, liderada por la Universidad de Yale, ha descrito la recuperación de ciertas propiedades estructurales y funcionales en cerebros de cerdos sacrificados cuatro horas antes. Según la OMS, la falta de actividad cerebral es un síntoma infalible de muerte biológica, ya que con interrupción del flujo sanguíneo se disparan los mecanismos de muerte neuronal.

Aunque no todos los tejidos y órganos pierden sus características a la vez, muchos estudios realizados tanto en animales como en humanos han revelado que la actividad eléctrica global y la consciencia se pierden a los pocos minutos de la interrupción del flujo sanguíneo cerebral.

Líquido especial para recuperar los cerebros de cerdos muertos cuatro horas antes

La recuperación fue conseguida después de perfundir extracorpóreamente los cerebros a través de sus arterias carótidas con un líquido especial que contenía una serie de compuestos citoprotectores y anticoagulantes nutritivos, entre otras sustancias como la hemoglobina como elemento portador del oxígeno necesario para la actividad vital de las células. El líquido se bombeó mediante el sistema vascular cerebral con picos y valles de presión, simulando de este modo la actividad cardíaca.

Los resultados arrojaron que después de la muerte clínica pudieron preservarse tanto las neuronas como los sistemas de comunicación sináptica. El tratamiento pudo restaurar y mantener la circulación -en capilares, arterias y vasos-, así como la capacidad de respuesta celular a fármacos y el metabolismo cerebral. Los hallazgos apuntan a que en condiciones propicias el cerebro de los mamíferos posee una capacidad, hasta el momento infravalorada, para preservar y restablecer la actividad molecular y celular tras un intervalo prolongado post mortem.

Eso sí, aunque este procedimiento ha sido capaz de preservar y reanimar la actividad neurofisiológica, la actividad eléctrica cerebral global, o lo que es lo mismo el electroencefalograma de estos cerebros reanimados, no se recuperó, al menos en el periodo de tiempo estudiado, comprendido en seis horas. Es importante diferenciar que aunque los elementos cerebrales pueden presevarse más allá de lo imaginado, el cerebro no recupera su potencial para funcionar como un todo, por lo que se pone en duda la recuperación de la capacidad de sentir o la propia consciencia. 

De esta manera, poder preservar diversas funciones fisiológicas celulares y metabólicas cerebrales no quiere decir que la función cerebral normal y bien organizada retorne. “Se logra un cerebro con sus elementos celulares vivos, pero sin función integrada o emergente”, afirma el comunicado.

Los expertos recalcan que este método es tremendamente invasivo y que estamos a años luz de su aplicación en humanos, por lo que por el momento estas personas serían declaradas clínicamente muertas. Sin embargo, cuando la tecnología mejore y se perfeccione, aquellas personas en situación de hipotética muerte cerebral, especialmente debido a la falta de oxígeno, podrían ser candidatas a una posible reanimación cerebral.

Fuente | Agencia SINC

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.