Salud

Un estudio revela cuál es la época más optimista de nuestra vida

Un estudio revela cuál es la época más optimista de nuestra vida

¿En qué momento de la vida somos más optimistas? Una investigación científica de la Universidad de California muestra cuál es la franja vital en la que el pesimismo es apenas un mero espejismo y la esperanza y positivismo se incrementan.

“Un optimista es la encarnación humana de la primavera”, afirmó Susan J. Bissonette. No obstante, no todas las épocas de la vida nos predisponen de igual modo para adoptar un punto de vista positivo, encarar con energía las adversidades y buscar la felicidad.

Pese a que pudiera parecer que la adolescencia o la juventud son los momentos de mayor felicidad u optimismo, un nuevo estudio descubrió que a medida que pasan los años nos sentimos más entusiasmados con nuestras perspectivas. Tras encuestar a 1.169 participantes, los investigadores encontraron que el optimismo estaba en su punto más bajo durante la edad adulta temprana y en su punto más alto alrededor de los 55 años, alcanzando un máximo al mismo tiempo que otros atributos, como la autoestima y la satisfacción con la vida.

“Parece que hay una percepción popular de que las personas se vuelven menos optimistas con la edad, que su madurez las lleva a estar mejor calibradas para los altibajos de la vida”, dijo a PsyPost el coautor del estudio Ted Schwaba, de la Universidad de California. “Sin embargo, esta muestra y algunas otras revelan que la historia del optimismo a lo largo de la vida es en realidad un aumento gradual a lo largo de la edad adulta”.

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Durante siete años, los investigadores rastrearon una gran muestra de mexamericanos con edades comprendidas entre los 26 y 71 años. En cuatro ocasiones distintas los participantes tuvieron que completar una prueba de orientación de vida de seis preguntas, una medida común de optimismo. También calificaron la verdad de 54 afirmaciones sobre varios eventos positivos y negativos de la vida, que incluyen: “casi nunca espero que las cosas vayan a mi manera” o “en tiempos inciertos, generalmente espero lo mejor”.

Por extraño que parezca, los investigadores encontraron que más eventos negativos en la vida no conducían necesariamente a una actitud más pesimista. En cambio, solo los acontecimientos positivos de la vida tuvieron una influencia aparente sobre la perspectiva de una persona, una idea que va en contra de muchas teorías psicológicas.

A medida que los humanos navegamos a una edad adulta temprana, los resultados sugieren que tendemos a desarrollar una visión más optimista del mundo, y eso es especialmente cierto si las cosas nos van bien, como obtener un título universitario, enamorarnos o obtener un aumento de sueldo. “Lograr progresivamente estos importantes objetivos de desarrollo puede ser un motor para aumentar el optimismo a lo largo de la edad adulta”, sugieren los autores.

También destacaron que el incremento en la autonomía y la capacidad de autorregulación también están ligados a una subida del optimismo, ya que permiten ejecutar más fácilmente los comportamientos deseados. El estudio ha sido publicado en Social Psychology and Personality.

Fuente | Science Alert

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.