Salud

El propósito de Año Nuevo que tres premios Nobel recomiendan no seguir

El propósito de Año Nuevo que tres premios Nobel recomiendan no seguir

Junto a dejar de fumar, comer más sano o hacer deporte, una de las ambiciones más comunes para el Año Nuevo es levantarse más temprano. Sin embargo, no se trata de una máxima que tenga que cumplir todo el mundo, y la ciencia lo explica.

En materia de dormir, hay casi tantas rutinas como personas. Por supuesto, si bien la ciencia indica la importancia de descansar entre siete y nueve horas cada noche, cuidar la higiene del sueño, cenar ligero o mantener regularidad en las rutinas, no es necesario que todo el mundo madrugue, ni incide necesariamente de forma positiva sobre la salud. En algunas personas, puede incluso ser perjudicial, aumentando el riesgo de enfermedad cardíaca y muerte prematura.

El Premio Nobel de Medicina 2017 se otorgó a tres científicos que descubrieron el mecanismo molecular dentro del cerebro que determina el horario natural de sueño. Este mecanismo se expresa de acuerdo con la genétic de cada persona, dando como resultado el ritmo circadiano personal de cada cual.

Dormir con o sin ropa interior: ¿qué es mejor para tu salud?

Tal y como explicó esta investigación, llevada a cabo por  Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young, alrededor del 10% de los humanos tienen ritmos circadianos que les hacen querer levantarse antes del amanecer, convirtiéndolos en excelentes madrugadores. Por ptra parte, dos de cada diez personas, de tendencia más noctámbula, poseen un ritmo circadiano que les hace querer despertarse mucho después del amanecer. Es importante subrayar que este dato no tiene nada que ver con la fuerza de voluntad o la superioridad moral, puesto que son tus genes los que dictaminan cuándo quieres dormir.

Si su horario de sueño real no está sincronizado con su horario de sueño natural, tu salud se ve perjudicada. El impacto negativo es mayor en las personas que trabajan en turnos nocturnos o en los cementerios. Según la Organización Mundial de la Salud, dicho trabajo aumenta el riesgo de diabetes (y enfermedades cardíacas asociadas), así como de cáncer, especialmente algunos como el de mama. Asimismo, tampoco a las personas con un biorritmo más nocturno les conviene obligarse a madrugar: de hecho, incrementa las papeletas de sufrir una muerte prematura.

Desde la revista Inc destacan como el desajuste entre el horario de sueño natural y el horario de sueño real afectan negativamente al rendimiento laboral y a la creatividad. Los primeros días en los que se produce el desfase horario es muy común experimentar fatiga diurna, sensación de malestar, dificultad para mantenerse alerta y problemas gastrointestinales, según señala Mayo Clinic. A largo plazo, se produce una pérdida tanto de salud como de eficiencia.

Un truco para conocer cuál es tu ritmo circadiano es -si duermes las horas suficientes, si no no vale- si necesitas una alarma. Si configuras el despertador pero te levantas automáticamente antes de que suene, estás sincronizado. Mientras que si siempre necesitas alarma o incluso la apagas varias veces, estás madrugando más de lo que tu ritmo circadiano te exige.

Abandona el absurdo propósito de Año Nuevo y si no eres madrugador por naturaleza, aboga por otras alternativas como agilizar tareas de tu rutina matutina la tarde anterior, dejar preparado el café, hacer deporte en una franja más nocturna, ducharte antes de dormir o trabajar -si puedes, claro- de forma acorde a tu ritmo circadiano o a tus picos de productividad.

Fuente | Inc

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.