Salud

Por qué dormir demasiado en invierno es malo para tu salud

Por qué dormir demasiado en invierno es malo para tu salud

En los meses de invierno nos encontramos más cansados y somnolientos. Hay que tener cuidado y respetar los ciclos habituales de sueño, ya que dormir horas de más conlleva ciertos peligros para la salud.

Cuando los días se hacen más cortos, merma la luz y los termómetros descienden, somos más propensos a taparnos con la manta y disfrutar de una larga siesta o sentirnos tentados a apagar la alarma y prolongar las horas de sueño. No obstante, existe una gran diferencia entre cuidar la higiene de tu descanso, algo muy positivo, y dormir una cantidad excesiva de tiempo, lo cual puede resultar peligroso para tu salud.

Según un estudio realizado en el Reino Unido, dormir más de 9 horas está relacionado con un riesgo 30% mayor de muerte prematura. Además, dormir demasiado se asocia con enfermedades cardiovasculares, hipertensión, depresión, apnea obstructiva del sueño, diabetes tipo 2 y obesidad. Razones de peso todas ellas para cuidar tus horarios regulares de sueño y optar por descansar entre siete y ocho horas cada noche. Si a pesar de ello te sientes cansado y fatigado todo el tiempo, deberías consultarlo con tu médico.

Dormir con o sin ropa interior: ¿qué es mejor para tu salud?

Una de las razones por las que nos sentimos inclinados a dormir más es el cambio estacional de la luz solar, la reducción de horas de sol disponibles y el cambio al horario de otoño. Segregamos más cantidad de melatonina, la hormona natural de sueño producida en la glándula pineal del cerebro para regular los ciclos de sueño naturales del cuerpo, porque estamos expuestos a menos horas de luz natural. Para descansar bien, es importante maximizar el aprovechamiento del rato de luz solar, ya que al desincronizarse de ella aparecen problemas de insomnio, dificultad para conciliar el sueño o interrupción del mismo.

Al haber menos luz disponible, el ciclo circadiano puede verse interrumpido. Otro inconveniente está constituido por la iluminación artificial: si te expones a la luz azul de las pantallas del móvil o de la tablet antes de dormir acortas la liberación de melatonina en aproximadamente 90 minutos, tal y como revela este estudio, lo que puede afectar negativamente a la calidad del sueño y la capacidad del cuerpo para regular la temperatura corporal. Según la National Sleep Foundation, dormir demasiado puede debilitar tu sistema inmunológico y aumentar su probabilidad de enfermarse.

Por otra parte, los meses de invierno pueden ser más difíciles para las personas que padecen trastorno afectivo estacional (SAD), un tipo de depresión estacional que generalmente comienza a mediados o finales del otoño, cuando los días se acortan y desaparece en primavera.

Los síntomas incluyen sentimientos de desesperanza, tristeza, una fuerte necesidad de dormir mucho, falta de energía y cambios en el apetito, además de fatiga, irritabilidad y ansiedad. Deporte, suave, fototerapia, terapia cognitivo-conductual y conversacional y cuidado de la alimentación son algunas herramientas contra este problema.

Tener las condiciones propicias para el descanso en tu habitación, aumentar la práctica de deporte, cenar ligero, no dormir con demasiado calor y desconectarte de la luz artificial y de los aparatos electrónicos al menos una hora antes de acostarte te echará un cable.

Fuente | Eat This, Not That

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.