Salud

9 ajustes de salud que deberías hacer a partir de los 40 años

10 ajustes de salud que deberías hacer a partir de los 40 años10 ajustes de salud que deberías hacer a partir de los 40 años

Los cuarenta llegan para todos. En esta década de la vida es especialmente importante apostar por hábitos saludables, realizar ciertas revisiones médicas y mirar con lupa el descanso, el abandono del tabaco o la alimentación.

Al aterrizar en la cuarta década de la vida -y entrar, de media, en el ecuador de la misma- algunas personas cambios en su salud como una mayor retención de líquidos, presbicia, problemas para dormir o enlentecimiento del metabolismo. Si quieres mantener tu salud durante otros cuarenta años y encontrarte de maravilla pon en práctica los siguientes hábitos y cambios.

10 claves para mejorar tu salud a partir de los 40 años

  • Cuida más que nunca tu higiene del sueño: Más que nunca resulta esencial descansar entre siete a nueve horas cada noche. De esta manera gestionarás mejor tu hambre, reducirás el estrés y mejorarás tu metabolismo, reduciendo las posibilidades de padecer enfermedades como diabetes, obesidad y cáncer. Es fundamental desarrollar una rutina nocturna que prepare tu cuerpo para la cama, sin hacer deporte justo antes de dormir y evitando pantallas electrónicas, cenas copiosas, ruido, alcohol o desorden.
  • Agua por doquier: A medida que envejecemos, los beneficios para la salud del agua potable se vuelven aún más importantes para aspectos como la energía, o la función renal, ya que el metabolismo comienza a disminuir significativamente en esta década. Aunque el consejo genérico es beber unos ocho vasos de agua al día, la cantidad depende de factores diversos como la actividad física, la composición corporal o el clima. Puedes también mantenerte hidratado con frutas ricas en agua como cítricos, bayas, tomates y sandía.
  • Levantamiento de pesas dos veces por semana: Este tipo de ejercicio resulta esencial para mantener la masa muscular, que no deja de disminuir a partir de los 35 años, aparejando uan reducción del metabolismo y una disminución de la densidad ósea. Es clave aprender de la forma adecuada para no sufrir lesiones -especialmente comunes en la zona lumbar, las rodillas y los hombros-, ir aumentando gradualmente el peso o entrenando días dispares y no consecutivos.
  • Come más proteínas: Comenzamos a perder masa muscular magra a los 30 años, por lo que a los 40 resulta clave comer proteínas de alta calidad como pescado azul, huevos, pollo o proteínas vegetales como el edamame o el tofu para ayudar a preservar la masa muscular magra. Así, se permite una mejor quema de calorías.
  • Cuida tus senos: La detección temprana es clave en el cáncer de mama y para la mayoría de las mujeres, las pruebas de mamografía deben comenzar antes -o en torno- de los 50 años y continuar cada uno o dos años, dependiendo de su historial y factores de riesgo. Habla con tu médico.
  • Ojo avizor a tu corazón: Realizarte pruebas como un electrocardiograma, examen de colesterol o perfil de lípidos es importante. Controlar la presión arterial, los niveles de glucosa en ayunas y el peso corporal también es vital para evitar el riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón.
  • Adiós al tabaco: Los beneficios de dejar de fumar son casi inmediatos y el riesgo de seguir haciéndolo, enorme. No en vano fumar mata a más de 7 millones de personas al año, afecta a todos los órganos de tu cuerpo, incrementa el riesgo de padecer cáncer, muerte prematura, accidentes cerebrovasculares y problemas de corazón y respiratorios. Prueba fortuna y encuentra ayuda para soltar el cigarrillo con las siguientes aplicaciones.
  • Protege tu piel: Visita al dermatólogo si avistas cualquier cambio anormal de la piel, ya que aunque es normal tener nuevas manchas solares, no lo es desarrollar lunares nuevos a partir de los 40 años. Nunca abandones tu protector solar y vigila tus manchas para verificar si hay lo que se conoce como ABCDE (asimetría, bordes irregulares, colores diferentes o múltiples, diámetro más de 6 mm y lunares en evolución / cambiantes), así como lesiones que simplemente no sanan.
  • Presta atención a tus ojos: Tu visión cercana experimentará cambios negativos a los cuarenta, por lo que es probable que precises gafas de lectura o fuentes más grandes en tus dispositivos electrónicos debido a esa afección común llamada presbicia. También es común sentirte un poco más cansado después de un trabajo prolongado al mirar las pantallas digitales todo el día o tener dolores de cabeza al final del día, así como sequedad. Acudir al oculista, emplear lágrima artificial y proteger los ojos del sol -la luz ultravioleta puede generar degeneración macular y cataratas prematuras- son algunas de las claves.

Fuente | Reader´s Digest

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.