El pasado mes de marzo, Fast Retailing sustituyó al 90% de los trabajadores de su almacén insignia en Tokio por robots. En Japón, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, este paso resulta de vital importancia, ya que en un futuro no muy lejano el país asiático no tendrá suficiente mano de obra para ocupar los puestos de este tipo de factorías.

Cuando la corporación llevó a cabo este importante paso de automatización hace unos meses, había una única actividad que sus máquinas no podían llevar a cabo: el empaquetado de camisetas. Y es que los textiles son un producto demasiado suave y delicado para los torpes brazos robóticos, que son incapaces de manipularlos adecuadamente.

Samsung presenta Ballie, un nuevo asistente robótico en forma de pelota

Esto ya es historia gracias al trabajo conjunto de Fast Retailing con Mujin, una startup japonesa dedicada a la robótica. Su colaboración ha permitido el desarrollo de un robot que puede empaquetar las camisetas, lo que le ha hecho posible romper la barrera final para la automatización total, un hito muy importante para la compañía.

La máquina en cuestión está equipada con dos brazos robóticos especialmente adaptados para recoger las camisetas, doblarlas y empaquetarlas en las cajas para su envío a los clientes. Ha sido todo un reto para Mujin, pero por fin han conseguido que sus robots sean capaces de manipular textiles. “Hemos estado posponiendo trabajar con una empresa de ropa porque es muy difícil”, explica Issei Takino, cofundador y director ejecutivo de Mujin, en declaraciones al Financial Times.

El robot desarrollado conjuntamente por Mujin y Fast Retailing fue fabricado por Yaskawa Electric y ya se encuentra operativo en el almacén insignia de Tokio. Ante el miedo a que los robots roben el trabajo a los humanos, Takino tiene un mensaje tranquilizador, y explica que esta máquina ha sido diseñada precisamente porque no hay personas que puedan desempeñar este trabajo, no con el objetivo de ahorrar sueldos.