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Por qué el precio del diésel y la gasolina no parará de subir este año

Por qué el precio del diésel y la gasolina no parará de subir en 2020

Ir a la gasolinera estos días es un ejercicio de riesgo para nuestro bolsillo. Llenar el depósito es más caro porque ha subido el precio del diésel y la gasolina. ¿Dónde hay que buscar la razón? En el conflicto entre Estados Unidos e Irán cuyas consecuencias afectan directamente al precio del barril de Brent y al del combustible en nuestro país.

La gasolina y el diésel subirán en los próximos meses. El problema es que este incremento no tiene pinta de tener freno, al menos para el diésel ya que en España el Gobierno va a equiparar su precio al de la gasolina. Efectivamente, en 2020 llenar el depósito del coche puede dispararse.

Volvamos la vista hasta el 3 de enero. Ese día, el ejército de EEUU comunicaba que, en un ataque con drones en el aeropuerto de Bagdad, había acabado con la vida del general Qasem Soleimani. Éste era el líder de la fuerza de élite de la Guardia Revolucionaria, es decir, de los Quds, una división para operaciones en el extranjero.

La figura de Qasem Soleimani tenía, por lo tanto, mucha relevancia en Irán. No en vano, le situaban al mismo nivel del ayatolá Alí Jamenei en cuanto a poder e influencia. Conviene recordar que en Irán, el ayatolá es la máxima autoridad política y religiosa del país. Evidentemente, las represalias no se hicieron esperar.

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Irán anunció que ya no iba a respetar el pacto nuclear que las principales potencias mundiales firmaron en 2015. Días después, bombardeó dos bases estadounidenses con 22 misiles. Y a todo esto hay que añadir las declaraciones de Donald Trump en su cuenta de Twitter: “Todo está bien”. Lejos del tono al que estamos acostumbrados, el presidente de Estados Unidos parece que ha devuelto lago de calma… hasta que se conozcan las consecuencias del citado bombardeo.

El barril de Brent supera los 70 dólares

Con semejante escenario, las consecuencias ya se han hecho notar y el mejor ejemplo de ello es la subida que está experimentando el precio del petróleo. Las tensiones en Oriente Próximo se han hecho notar en los todos los y, sobre todo, en los bolsillos de los consumidores.

La subida del barril de Brent (índice de referencia en Europa) se ha agudizado desde el 3 de enero y, desde entonces, su precio no ha parado de subir hasta superar los 70 dólares el 6 de enero e, incluso, llegar a los 72 dólares. Son cuatro y seis euros más de lo que costaba cuando 2019 echó el cierre ya que en ese momento se situaba en los 66 dólares.

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Una subida de 7 y 4 céntimos

Las cotizaciones internacionales del crudo, como es el barril de Brent, son uno de los factores que afectan a los precios del diésel y la gasolina. Y teniendo en cuenta que en tan sólo una semana ese valor ha vivido un aumento de más de un 3% aproximadamente, era lógico que repercutiera de forma negativa en la economía de los conductores.

¿Es mejor el diésel azul o el diésel convencional?

De esta manera, todos los que hayan ido a una estación de servicio a llenar el depósito de su coche habrán observado que los precios han subido. ¿Cuánto? En el caso del diésel, el incremento está siendo, de media, 7 céntimos por litro más o menos. La gasolina está notando menos las consecuencias ya que el aumento en su precio está en torno a los 4 céntimos por litro.

España y el impuesto del diésel

En España al panorama internacional tenemos que sumar el famoso impuesto del diésel que se anunció hace tiempo, pero que todavía no se ha hecho real debido a la inestabilidad política que había en nuestro país.

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Recordemos que entre los planes del Gobierno se encontraba la fiscalidad verde. Con ella pretenden igualar el precio del gasóleo y el de la gasolina. ¿Cómo? Más que con un impuesto, eliminando la bonificación que el diésel tenía hasta ahora. De esta manera y después de aprobarse en los Presupuestos Generales del Estado, el precio del gasóleo subirá, oficialmente, 3,8 céntimos por litro.

La excepción de la norma

El Ministerio de Hacienda hizo las cuentas para dar cifras a los ciudadanos. Por lo tanto, según esa información, la supresión de la bonificación al diésel costará, aproximadamente, 3 euros mensuales, y unos 36 euros al año. Eso sí, estas cifras responden a un perfil medio, es decir, aquellos conductores que recorran 15.000 kilómetros anuales.

¿Habrá excepciones? Sí. La subida del precio del diésel afectará a todos los consumidores particulares, pero no tendrá impacto en el gasóleo profesional: “Se quedarán fuera los profesionales del transporte, incluyendo a los profesionales agrarios”.

*Artículo original publicado por Elena Sanz en Autobild.es

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