En los últimos tiempos hemos visto cómo la inteligencia artificial de Google ha vencido a humanos en el juego milenario Go o en otros más modernos como StarCraft II. Pero jugar al Jenga es un desafío completamente distinto.

Juegos como Go, el ajedrez, StarCraft IIsolo exigen hacer un análisis de las jugadas, como mucho utilizando el sentido de la vista (una cámara) y los algoritmos de juego.  Pero para jugar al Jenga, un robot necesita el sentido del tacto. El juego consiste en extraer piezas de una torre, sin tirarla. Hay que tantear las piezas para ver si están o no trabadas, y decidir si se pueden extraer sin tirar la torre. En este vídeo puedes ver cómo el robot consigue jugar al Jenga:

El robot está dotado de dos sensores de fuerza que empujan las piezas y comprueban la resistencia que ofrecen al moverla. En función de ello decide si es la pieza a mover, o busca otra.

El equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que ha diseñado esta tecnología, ha utilizado el machine learning o aprendizaje de máquina, pero alejándose de los conceptos clásicos de la inteligencia artificial.

En inteligencia artificial normalmente se entrena al robot analizando miles de situaciones similares, contemplando todas las posibilidades, hasta que la IA aprende a tomar las decisiones correctas. Esto es más complicado de hacer con un juego de Jenga, porque cada vez que el robot falla y tira la torre hay que volver a construirla, y eso exige tiempo y paciencia.

El Jenga es un clásico juego para todas las edades. Cada jugador tiene que sacar una pieza de la torre, por turnos, y pierde aquel que derribe la torre de piezas. Diversión en cualquier momento y lugar.

Lo que han hecho los investigadores del MIT es utilizar un entrenamiento similar al que llevamos a cabo los humanos. Han pedido al robot que compruebe la estabilidad de diferentes grupos de piezas, y mediante ensayo y error ha ido aprendido en qué ocasión hay que quitar la pieza, y en cual merece la pena buscar otra. Solo ha necesitado unas 300 pruebas para alcanzar el nivel que se ve en el vídeo. Aún no puede ganar a un humano, pero va mejorando día a día…

Más allá de aprender a jugar al Jenga, el objetivo es utilizar este aprendizaje para que el robot pueda hacer cosas como ensamblar un smartphone, o extraer las partes reciclables del mismo, ya que en ambos casos se necesitan hacer comprobaciones físicas (como apretar mucho o poco un tornillo), que es justo lo que el robot ha aprendido jugando al Jenga.