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Los murciélagos también practican el distanciamiento social cuando están enfermos

Los murciélagos también practican el distanciamiento social cuando están enfermos

Los humanos solemos creernos únicos, pero somos una especie animal más. Con el COVID-19 extendiéndose por el mundo, el distanciamiento social se ha convertido en clave, y resulta que no somos exclusivos en practicarlo: los murciélagos también lo hacen.

Una nueva investigación de la Universidad de Texas revela que los murciélagos vampiros también participan en la práctica del distanciamiento social cuando alguno de ellos está enfermo, según recoge la publicación Massive Science.

Esta subfamilia de mamíferos quirópteros filostómidos, que se nutren con sangre -a ello deben su sobrenombre- destaca por ser seres sociales: viven en colonias de gran tamaño, con cientos o miles de miembros- y a menudo socializan como parte de su estrategia de supervivencia. En particular, practican el aseo recíproco y el intercambio de alimentos.

Los investigadores de la Universidad de Texas querían examinar cómo se verían afectados estos comportamientos sociales en el caso de enfermar. Para ello, practicaron un experimento de monitorización realizado a una pequeña colonia de murciélagos cautivos en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá y examinaron lo que sucedió.

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Para el estudio los científicos inyectaron bacterias en algunos de los murciélagos que redujeron su energía para la realización de actividades cotidianas, y esperaron a ver cómo los otros murciélagos sanos les respondieron. Su descubrimiento arrojó que, aunque los murciélagos enfermos continuaron socializando con los sanos, lo hicieron con menos frecuencia.

El vínculo social se exhibió a través de sus hábitos de aseo: los murciélagos enfermos prepararon a los murciélagos sanos con menos frecuencia, por lo que los otros murciélagos también le devolvieron el favor con menos frecuencia. A la hora de compartir alimento, los murciélagos enfermos suplicaban por comida de los sanos lamiéndose la boca. En este caso, los murciélagos sanos respondieron y alimentaron a los enfermos.

En esencia, el único cambio notable fue en la cantidad de preparación que tuvo lugar, lo que indica que las familias de los murciélagos no se dieron por vencidos cuando estaban enfermos. Simplemente practicaban menos aseo, que es una forma de distanciamiento social.

“Si lo piensas como un distanciamiento social, no es como si estuvieras totalmente aislado de ti mismo”. Probablemente estés con tu familia y sigas interactuando de alguna manera”, dijo Sebastian Stockmaier, estudiante de doctorado en la Universidad de Texas y participante en la investigación.

Fuente | Interesting Engineering

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.