Innovación

El MIT crea dispositivos médicos que pueden tragarse… y descomponerse con la luz

Científicos del MIT inventan dispositivos médicos ingeribles que se descomponen con la luz

Científicos del MIT han desarrollado una tecnología en forma de hidrogel que permitirá ingerir dispositivos médicos avanzados y que estos, sin necesidad de cirugía, se descompongan al exponerse a ciertos tipos de luz.

La impresión 3D, el Big Data, la robótica o la Inteligencia Artificial son disciplinas que han ayudado mucho en los últimos tiempos a acelerar el diagnóstico de enfermedades, abaratar medicamentos y prótesis, realizar cirugías remotas, personalizar la atención al paciente o brindar mejores tratamientos a lo largo y ancho del planeta.

Ahora, una nueva investigación desarrollada por un grupo de científicos del MIT podría ayudar a evitar la necesidad de cirugías endoscópicas invasivas, ya que los pacientes solo necesitan tragar una luz LED ingerible para descomponer el dispositivo médico en componentes biocompatibles, eliminándolo del organismo de forma segura.

“Estamos desarrollando un conjunto de sistemas que pueden residir en el tracto gastrointestinal, y como parte de eso, estamos buscando desarrollar diferentes formas en que podamos desencadenar el desmontaje de dispositivos en el tracto gastrointestinal sin la necesidad de un procedimiento mayor”, apunta a New Atlas Giovanni Traverso, autor principal del estudio.

Prueban con éxito la primera medicina electrónica bioabsorbible

Algunas de las situaciones en las que se podría insertar un dispositivo en el tracto gastrointestinal de un paciente son la necesidad de un globo bariátrico para la supresión del apetito en pacientes con obesidad o los stents esofágicos, empleados para combatir el estrechamiento del esófago debido al cáncer u otras afecciones.

El problema puede solucionarse con este nuevo tipo de hidrogel sensible a la luz. La base del material es un gel de polímero que contiene enlaces químicos que pueden separarse por la luz en el rango azul a ultravioleta. Al combinarse con componentes más fuertes hechos de poliacrilamida se hace más duradero, sin perder la capacidad de ser descompuesto por la luz. Según la fuente de luminosidad se puede variar el tiempo para descomponer el material, la seguridad o la fragilidad del mismo.

En las pruebas realizadas con animales, el hidrogel se aplicó en un globo bariátrico, colocándose una pequeña luz LED azul ingerible en el estómago durante seis horas, lo que provocó que el globo se desinflara lentamente. El equipo informa que con una luz LED de mayor potencia, el material se descompuso en 30 minutos. En otro experimento, el equipo utilizó con éxito su material para construir un stent esofágico. Al igual que con el globo, una vez que las herramientas hayan hecho su trabajo, la luz es capaz de desencadenar su descomposición y que los componentes pasen al tracto digestivo sin complicaciones.

La investigación fue publicada en la revista Science Advances.

Fuente: MIT

Fuente | New Atlas

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.