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El cemento provoca el 8% de emisiones de CO2: ¿qué soluciones hay?

El cemento provoca el 8% de emisiones de CO2: ¿qué soluciones hay?

La industria de la fabricación de cemento, el material más usado en la construcción, está estrechamene vinculada al cambio climático y a la contaminación. Su huella de carbono supone el 8% de las emisiones globales de CO2.

Para fabricar cemento es preciso calentar la piedra caliza y otros materiales similares a la arcilla a temperaturas asombrosamente altas, demandando mucha energía y gran cantidad de combustibles fósiles. También se libera óxido de calcio y dióxido de carbon en altas proporciones. Todo ello suma y como resultado, la fabricación de cemento es una de las industrias con mayor consumo de carbono del planeta.

De hecho, según un informe de 2018 de Chatham House, esta industria aporta alrededor del 8% de todas las emisiones globales de dióxido de carbono. En comparación, equivale aproximadamente a la mitad de la producción de CO2 de todo el sector del transporte. Visto desde otro punto de vista, el cemento es responsable de más emisiones de CO2 que todos los camiones del mundo.

Este biorreactor con algas acuáticas absorbe un 400% más de CO2 que los árboles

¿Qué medidas están tomando desde el segmento para paliar el problema, reducir las emisiones o ser más sostenibles?  En 2018, la Asociación Global de Cemento y Concreto (GCCA) con sede en Londres, que representa alrededor del 30% de la capacidad mundial de producción de cemento, anunció las primeras pautas de sostenibilidad de la industria. Las pautas proporcionan un marco para que los miembros de GCCA monitoricen los niveles de emisión o la gestión del agua.

Algunas empresas están ajustando sus recetas en busca de cemento más amigable con el clima, mientras que otras están explorando materiales sustitutos, desde el reciclaje de escombros a otras opcionees como convertir las emisiones de cemento en combustible líquido. Por ejemplo, HeidelbergCement en asociación con Joule Technologies trabajan en un proceso para capturar las emisiones de CO2 de las chimeneas de fabricación de cemento y, al usar bacterias diseñadas como catalizador, transforma esas emisiones en una materia prima para combustible líquido.

Otro ejemplo innovador es el de Solidia, una empresa con sede en Estados Unidos y que ha desarrollado un método para inyectar CO2 capturado de las operaciones industriales en el cemento durante el proceso de fabricación. ¿Qué papel desempeña? El de agente aglutinante, quedando “atrapado” para siempre dentro del propio material, por lo que la compañía lo ha descrito como el primer cemento con carbono negativo del mundo, lo que significa que secuestra más carbono del que se produjo durante la fabricación.

El pensador ambiental y autor Tim Flannery en su libro de 2015 “Atmosphere of Hope” explicó que para que el cemento pueda secuestrar incluso un gigatón de carbono por año, el 80% de la fabricación mundial de cemento tendría que cambiar a tecnologías como la de Solidia.

Según el informe de Chatham House, las emisiones anuales de CO2 de la industria del cemento tendrían que caer al menos un 16% para alinearse con el Acuerdo de París. Lejos de disminuir, este documento estima que la producción mundial de cemento aumentará a más de 5.000 millones de toneladas métricas por año durante los próximos 30 años.

Fuente | Mother Nature Network

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.