Innovación

Así es la Gran Muralla Verde, el muro de 7.700 km para parar el avance del Sahara

La Gran Muralla Verde

Contra el cambio climático, el empobrecimiento de las tierras debido al avance del desierto del Sahel y el Sáhara y el hambre nació hace doce años la Gran Muralla Verde, un ambicioso proyecto para construir una gran barrera de árboles de 7.700 kilómetros de largo.

Una de tantas graves consecuencias del cambio climático es el avance de la desertificación, un problema especialmente notable en el continente africano, donde el Sahel y el Sáhara se extienden a una velocidad de vértigo, dejando terrenos inhabitables a su paso.

Una brillante solución colectiva que lleva en marcha más de una década se trata de la gran Muralla Verde, un estratosférico proyecto lanzado por la Unión Africana para construir un muro vegetal de árboles que mida 7.700 km de largo y 15 km de ancho entre Senegal y Yibuti. Su fin es pelear contra la desertificación ambiental y luchar contra las altas tasas de hambre y desnutrición de muchas de las regiones implicadas.

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La muralla implica a once países de África: Burkina Faso, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sudán y Chad y está dotado con un presupuesto de 3.700 millones de euros dentro del marco de la Cumbre del Clima de París de 2015, mayoritariamente aportados por el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, la Unión Europea, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y entidades privadas como la International Conservation Caucus Foundation.

En los últimos nueve años, desde su inicio, se ha completado un 15% de La Gran Muralla Verde. El proceso es lento y arduo debido a su complejidad, pues en él se contempla la recuperación de técnicas de cultivo tradicionales y la reincorporación de especies animales y vegetales alejadas de la geografía debido a la desertificación. También se concibe la creación futura de un dique y un sistema de riego para potenciar la agricultura.

Senegal es el país más avanzado de todo el proyecto, habiendo cultivado hasta la fecha 11 millones de árboles y recuperado 27.000 hectáreas de tierra perdida. Su parte del muro ya cuenta con 150 kilómetros, plantando cada año dos millones de plantones, de los que más de dos tercios sobreviven.

El avance de la Gran Muralla Verde es uno de los claros ejemplos a nivel global de cómo se puede abordar el cambio climático con perspectivas conjuntas y valiosas. No es para menos, teniendo en cuenta que solamente en el continente está previsto que haya 60 millones de refugiados climáticos y la disminución de la calidad de vida para 500 millones de africanos.

Puedes conocer todos los detalles del proyecto y sus progresos en la página web oficial.

Fuente | Ecoinventos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.