Las ventajas sobre una pintura fosforescente son muchas: no requiere que sea iluminada con luz ni estar en la oscuridad, brilla mucho más, y es mucho más espectacular. Eso sí, consume electricidad, pero gasta menos que una bombilla, y estamos hablando de pintura que puedes aplicar a cualquier superficie.

Si no has visto cómo funciona una pintura electroluminescente echa un vistazo a este vídeo. Te sorprenderá:

Ya conocemos los puntos fuerte de LumiLor, la pintura que emite luz. Ahora es el momento de hablar de lo menos bueno: no es fácil de aplicar. Requiere entrenamiento y habilidad, aunque existen talleres profesionales que lo aplican a cualquier superficie o diseño por encargo, también en España.

Para que LumiLor funcione hay que aplicar seis capas de compuestos. Un sustrato que aisla la pintura (y la electricidad) del objeto donde se aplica, otra capa que conduce la electricidad, la pintura que se ilumina (disponible en ocho colores diferentes), otra capa conductiva, y el encapsulado para proteger del agua y el polvo, arañazos, etc.

Además hay que conectar todo a una batería, que será la que suministre la electricidad necesaria para que LumiLor haga su magia. Con un botón se enciende y se apaga el efecto luminoso, según pase o no corriente por la capa pintada.

Esta pintura absorbe el calor del sol y lo transforma en electricidad

Por tanto, se trata de aplicar al menos seis o más capas (hay alguna opcional) de revestimiento, con una pistola de pintura. Todo debe quedar homogéneo porque sino algunas zonas no se iluminarán.

Por suerte, en el canal de YouTube de LumiLor puedes encontrar docenas de vídeos en donde explican todo el proceso. Y en el distribuidor español hay un servicio técnico 24 horas, siete días a la semana.

El resultado es espectacular, como se puede ver en el vídeo, pero el proceso no es barato. Un bote de 237 ml de LumiColor cuesta 230 euros, y cada capa exige un revestimiento diferente con un precio de al menos 165 euros cada bote. Si quieres pintar una superficie grande, te saldrá por un buen pico. Pero si puedes permitírtelo, LumiLor es ideal para tunear coches, skates, cascos de moto o bici (sirve como luz), y cualquier cosa que se te ocurra.