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Los empleos de ‘cuello azul y blanco’ podrían ser los primeros en desaparecer por la inteligencia artificial

conversacion en la oficina

Cruzamos opiniones, estadísticas y valoraciones sobre el impacto que la inteligencia artificial tendrá en el empleo. ¿Afectará más a trabajadores sin cualificar o a mandos intermedios?

El debate sobre el impacto real que la inteligencia artificial tendrá en el tejido laboral viene de largo y no tiene visos de que vaya a cerrarse próximamente. Pese a que el consenso de los expertos asegura que se producirá una reconversión profesional como la que se vivió en otras revoluciones industriales precedentes, sigue habiendo díscolos que se lanzan al populismo y la alarma social sobre los riesgos de seguir automatizando los trabajos más rutinarios.

Y en el medio de ambos extremos encontramos opiniones como la del exdirector de operaciones de Microsoft, Bob Herbold. En su opinión, manifestada en un programa de FOX News, “muchos trabajos de poco nivel serán los que realmente pagarán la inteligencia artificial (…) Escuchas muchas historias sobre que vamos a duplicar la mente humana y cosas por el estilo, pero no es ahí donde está el verdadero impacto”.

Para este ejecutivo jubilado, solo los trabajos estándar que requieren una capacitación y habilidades mínimas se verán afectados por la llegada de la inteligencia artificial, lo cual provocará un tsunami en sectores como la fabricación de automóviles o la industria pesada.

Los robots automatizarán una de cada siete horas actuales de trabajo en 2030

No es de la misma opinión Kai-Fu Lee, expresidente de Google China y actual CEO de Sinocation Ventures. Para este experto, tanto los trabajadores de cuello azul (obreros) como blanco (principalmente, mandos intermedios y ejecutivos de rango medio) tendrán que temer por sus empleos. “Casi todos los empleos cambiarán (…) Es solo una herramienta que puede, en un campo específico, coger una gran cantidad de datos y tomar decisiones muy inteligentes, mejor que las personas”.

Para muestra, un botón: el sistema Watson de IBM ya está ayudando a los médicos a realizar mejores diagnósticos en enfermedades como el cáncer. Y, de acuerdo a un informe de Deloitte, el 39% de los trabajos relacionados con el asesoramiento legal serán realizados por IA en 2020.

Transporte, el otro campo de batalla

La lista de empleos en riesgo no se queda ahí. Como ya os contamos, aproximadamente, un tercio de los camioneros tendrán que dejar su trabajo durante los próximos 10 años porque su empleo será sustituido por robots. Por lo menos así lo asegura un estudio de McKensey que, además, confirma que gracias a la conducción autónoma, el trabajo de transportista o camionero quedará obsoleto en muchos casos.

Incluso la propia Casa Blanca hizo público un informe –disponible aquí– en el que se analiza el futuro más inmediato de la inteligencia artificial sobre el sector del transporte de pasajeros y mercancías. En total, y de acuerdo a las estimaciones del White House Council of Economic Advisersentre dos y tres millones de trabajadores podrían quedarse en la calle según se vaya extendiendo la IA en las carreteras, principalmente a raíz de la implantación de la conducción autónoma.

Una visión optimista

Pese a estos nocivos efectos sobre el mercado laboral, el propio gobierno estadounidense defendía que la inteligencia artificial alberga un enorme potencial para posicionar a EEUU al frente de la innovación mundial.

Quizás por ello, el documento trata de minimizar los riesgos de esta tecnología a corto plazo (es improbable que la inteligencia artificial alcance a la inteligencia humana tal cual la entendemos a lo largo de los próximos 20 años”), pero manteniendo la urgencia de automatizar las tareas más elementales y apoyarse en la tecnología para ser más eficientes.

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Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y ganador del European Digital Mindset Award 2019.