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La acuicultura se ha multiplicado por 6 desde los noventa (y ya supera a la captura)

La acuicultura se ha multiplicado por 6 desde los noventa (y ya supera a la captura)

De media comemos el doble de marisco y pescado que hace medio siglo. La producción mundial de estos animales se ha cuadriplicado en los últimos 50 años, con graves riesgos medioambientales que ponen en peligro los sistemas marinos.

Los mares pueden estar más llenos de plásticos que de peces en 2050, y mientras no dejamos de contaminar los océanos, tampoco paramos de pescar. A nivel mundial, se ha duplicado desde los ochenta la proporción de poblaciones de peces que están sobreexplotadas, lo que significa que las capturamos más rápido de lo que pueden reproducirse para mantener los niveles de población. Los niveles actuales son absolutamente insostenibles, mientras la ONU y paneles internacionales de científicos recomiendan reducir la carne de la dieta y abogar por una alimentación lo más vegetal posible.

Una innovación ha ayudado a aliviar parte de la presión sobre la captura de peces salvajes: la acuicultura, la práctica de la cría de peces y mariscos de forma intensiva. Según Nautical News Today, las principales especies de peces y moluscos que se crían actualmente con esta práctica son mejillones, salmón, trucha arcoiris, dorada, carpa común, lubina, almeja japonesa, rodaballo, pez gato y ostra portuguesa. 

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En el gráfico que traemos hoy puede apreciarse el cambio en la acuicultura y la producción pesquera de captura desde 1960 en adelante. Lo sorprendente es que la captura mundial de peces silvestres no ha aumentado desde principios de la década de 1990 y, en cambio, se mantuvo relativamente constante en alrededor de 90 a 95 millones de toneladas por año. Por otro lado, la piscicultura está creciendo muy rápidamente, ya que desde 1990 hasta 2015 ha aumentado a más de 100 millones por año.

En la década de 1960, la acuicultura era un nicho menor, pero su producción anual desde finales de la década de 1980 se ha incrementado de forma exponencial. En 1990 el mundo produjo solo 17 millones de toneladas. Ahora produce más de 100 millones de toneladas.

Creemos que el planeta es nuestro, pero el dinero no se come. De hecho, expertos como Christopher Wright y Daniel Nyberg alertan de que el capitalismo es insostenible y matará a la humanidad de hambre a mediados de este siglo si no cambiamos de forma radical el sistema. Solo es cuestión de pulular por las cifras: estamos ante la sexta extinción masiva de especies, talamos al año una superficie 190 veces superior a Nueva York,  la ganadería extensiva destroza la biodiversidad y contamina el aire, mientras que los combustibles fósiles siguen acelerando el cambio climático.

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Y sin embargo y pese a la explotación indiscriminada de recursos naturales, al año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos, el 15% de la humanidad vive , y solamente 100 compañías son responsables del 70% de las emisiones de CO2. Los millones de pobres pagan los platos rotos de los ricos: la brecha entre países desarrollados y desfavorecidos se incrementará un 25% a causa del cambio climático y solamente en 2030 habrá 120 millones de refugiados debido a este problema. Algo grave si consideramos que los 3.500 millones de personas más pobres del mundo solamente son responsables del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo, mientras que 10% más rico de la población mundial es responsable de la mitad.

Fuente | OurWorldinData

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.