El pasado jueves, Alphabet consiguió un repunte en las acciones por encima del billón de dólares. Era la primera vez que la compañía conseguía ese hito, consolidando así sus servicios y tecnologías entre los titanes de Wall Street. Ese día cerraron con una cifra de 1.450,16 dólares, un aumento de 0,8% en el día.

Saudi Aramco, la compañía petrolera nacional de Arabia Saudita, encabeza actualmente la lista por encima de estas marcas tecnológicas con una capitalización de mercado de alrededor de 1,8 billones. No obstante, el cuarteto tecnológico es imparable, juntas representan más de 15% del peso del S&P 500. La tecnología empieza a valer más que el oro negro que durante tanto tiempo ha controlado el mundo.

Apple está valorada en 1,38 billones aproximadamente y Microsoft en 1,27 billones. Amazon alcanzó la cifra mágica del billón el año pasado, aunque actualmente ha bajado hasta los 931.100 millones, necesitaría subir un 7% más para volver a conseguir entrar en el club.

Los multimillonarios apenas donan una porción mísera de su riqueza

Detrás de estas están Facebook, luchando por subir desde sus 632.900 millones, aunque la empresa de Mark Zuckerberg no está pasando por su mejor momento. La red social sigue intentando limpiar su imagen después de los sucesivos escándalos que ha protagonizado con el uso indebido de los datos personales de sus usuarios.

Mientras Alphabet ha subido como la espuma después de que los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin anunciarán su renuncia como CEO y Presidente en Alphabet. A finales de 2019, Page entregó los mandos de la compañía a Sundar Pichai que ahora ostenta el cargo de CEO de Google y Alphabet a la vez.

Ambos fundadores explicaron que, una vez consolidada la compañía, no tenía sentido que hubiera dos CEO y un presidente. Aún así, no han abandonado la empresa por completo, entre los dos siguen teniendo en sus manos la mayoría de acciones y derecho a voto, por lo que este crecimiento les ha beneficiado principalmente a ellos.