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3 preguntas que deberías hacerte antes de comprar cualquier cosa

preguntas antes de comprar

En la sociedad de usar y tirar en la que vivimos, moda lowcost, contenido fast food y consumismo que nos aboca al desastre, vale la pena hacerse unas cuantas preguntas antes de comprar cualquier cosa.

No lo decimos nosotros, lo dice la ONU: el sistema económico actual es incompatible con la vida y el futuro del planeta. Producir menos, consumir menos, abandonar los combustibles fósiles o implantar la economía circular son esenciales para dejar de asfixiar a nuestro vapuleado planeta. Aunque las decisiones más importantes corren a cargo de gobiernos y grandes multinacionales -las grandes culpables de las emisiones contaminantes, la acidificación de los océanos o el problema del plástico-, los individuos también tenemos responsabilidad a la hora de repensar nuestros hábitos de consumo. 

Retuna, el centro comercial sueco donde todo es reciclado

Desde Mother Nature Network recogían unas interesantes declaraciones al New York Times de Martin Bourque, director ejecutivo del Centro de Ecología en Berkeley, California. “Parece que estamos enfocados en lo rápido que podemos conseguir cosas, lo baratas que son o lo de moda que estén. Compramos demasiadas cosas porque hay una avalancha de endorfinas por adquirir cosas nuevas”. 

Si quieres unos sencillos trucos para frenar esta vorágine de consumismo absurdo y abocar por compras responsables o un mayor minimalismo a la hora de concebir tu día a día, formúlate las siguientes preguntas.

¿Lo necesito?

Un consejo es antes de comprar, reflexionar 24 horas para decidir si realmente quieres o necesitas algo. De esta manera evitarás compras impulsivas y el consumo fast -fast food, fast fashion, etc- ligado a rebajas, ofertas flash o promociones como el Black Friday.

Es evidente que hay objetos cotidianos funcionales que precisamos utilizar, desde un ordenador a un abrelatas, un colchón o un secador de pelo. Sin embargo, es importante que en muchos casos te plantees su reparación, contrastes precios, apoyes la economía local del pequeño comercio y especialmente, te preguntes si necesitas dicho objeto. ¿Hace falta esa camiseta cuanto tienes el armario lleno o una bicicleta estática que va a coger polvo en el desván como los Propósitos de Año Nuevo?

Sirve reflexionar si aquello que tienes pensado comprar es un capricho que caerá pronto en desuso o fruto de una moda transitoria, una necesidad que aprovecharás o disfrutarás realmente. Charlar con la almohada y comprobar si al día siguiente el entusiasmo sigue ahí es una táctica que no suele fallar.

¿Está hecho para durar?

Algunos artículos costosos pueden valer la pena si están hechos de alta calidad y cuentan con una alta garantía. Fijarse en los materiales, estudiar la trazabilidad y el proceso de fabricación del producto y priorizar una calidad duradera sobre el precio es fundamental para una compra inteligente que ahorre tiempo, dinero y recursos.

En definitiva, busca “artículos para toda la vida”: existen curiosas alternativas como Buy Me Once, un sitio web dedicado a encontrar artículos que duran para siempre, desde ropa y utensilios de cocina hasta juguetes y equipaje.

¿Podrá reciclarse?

Es fundamental donar aquello que ya no quieras, reutilizarlo con nuevos fines o donarlo a instituciones sin ánimo de lucro o iniciativas sociales, poniendo así en marcha el lema de las tres erres tan propio de la economía circular: Reducir, Reutilizar y Reciclar, en este orden.

Por poner una estadística, en 2015, los estadounidenses generaron casi 262 millones de toneladas de basura: solamente cerca del 34% fue reciclado o compostado, pero más de 137 millones de toneladas de esa basura, un enorme 52.5%, se enviaron a los vertederos, según la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

Vender o donar a tiendas de segunda mano, regalar objetos que ya no uses a amigos y familiares o incluso ofrecerlo gratis a través de redes sociales o sitios web especializados es una idea clave para garantizar la gestión sostenible de los materiales, alargando el ciclo de vida útil de productos que aún funcionan. ¿Para qué te hace falta una nueva tostadora si la vieja funciona perfectamente? 

Fuente | Mother Nature Network

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.