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Descubren que las dunas tienen su propio lenguaje secreto para comunicarse

Las dunas podrían comunicarse sus movimientos, según este estudio

La inteligencia de la naturaleza se hace palpable en las formas de comunicación entre árboles, plantas y diversos tipos de paisajes. Las dunas también tienen su propio lenguaje secreto, según revela un reciente estudio.

Al igual que las plantas tienen la capacidad de escuchar o que los árboles son capaces de comunicarse entre ellos, también los paisajes ondulantes de arena tendrían su propio lenguaje secreo, según una nueva investigación científica. 

“Existen diferentes teorías sobre la interacción de las dunas: una es que las dunas de diferentes tamaños colisionarán hasta que formen una duna gigante, aunque este fenómeno aún no se ha observado en la naturaleza”, dijo Karol Bacik, autora del artículo. “Otra teoría es que las dunas podrían chocar e intercambiar masa, algo así como bolas de billar que rebotan entre sí, hasta que tengan el mismo tamaño y se muevan a la misma velocidad, pero necesitamos validar estas teorías experimentalmente”.

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Para encontrar una explicación, pusieron en práctica una “pista de carreras” de dunas circulares, utilizando cámaras de alta velocidad para observar cómo las dunas separadas por la distancia pueden actuar como si estuvieran conectadas. “Hemos descubierto física que nunca antes había sido parte del modelo”, dijo la Dra. Nathalie Vriend, directora de la investigación.

De este modo, el estudio apunta a que las corrientes de aire que fluyen sobre las dunas de arena pueden transportar información a otras dunas río abajo en forma de remolinos y viento. Por ejemplo, a medida que el viento o el agua fluye sobre la cima de una duna, se desvía y se forman patrones de turbulencia. Esto puede generar remolinos en la parte posterior de una duna aguas abajo y empujarla en una dirección contraria a la intuición opuesta al movimiento de la duna delantera.

“La estructura de flujo detrás de la duna delantera es como una estela detrás de un bote y afecta las propiedades de la siguiente”, explicó Vriend. Es la primera vez que se puede brindar una explicación causal a estos extraños e impredecibles movimientos. Ahora, el equipo quiere ampliar el modelo para capturar cómo los remolinos se tornan más complejos a medida que el campo de dunas es más grande y variado. 

Los investigadoras también saldrán del laboratorio para aplicar sus modelos a movimientos de dunas en sistemas naturales complejos del mundo real. Tienen planes de utilizar imágenes de satélite en desiertos grandes para rastrear grupos de dunas durante largos períodos, con el objetivo de idear formas de manipular la migración de dunas con estructuras artificiales.

El estudio fue publicado en la revista Physical Review Letters.

Fuente | Mother Nature Network

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.