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La historia de Windows: desde una mera capa en MS-DOS hasta el “definitivo” Windows 10

Cómo hacer capturas de pantalla en Windows

¿Quieres repasar todas las versiones de Windows desde 1985 hasta nuestros días? Son 30 años de vida en los que ha habido luces y sombras, pero sin cuya historia no podríamos entender la transformación digital que ha vivido la sociedad.

La historia de los sistemas operativos para ordenador merece su particular historia, la que ha discurrido en paralelo a la propia evolución del PC y, posteriormente, hacia entornos multidispositivo.

Y, en esta trayectoria, Windows se eleva como el principal protagonista de la crónica, el que logró democratizar la informática personal y ha marcado todas y cada una de las etapas de su desarrollo, desde la llegada de Internet hasta la adopción de tablets o smartphones.

Los usuarios de XP apenas han descendido un 5% desde el adiós de Microsoft

Windows, sin embargo, no fue el primer sistema de los de Redmond, que antes ya se habían labrado una buena reputación con MS-DOS. Pero, pese a todo, este antecesor carecía de un entorno gráfico y obligaba a los usuarios a introducir comandos para ejecutar cualquier programa. Por ello, un entorno mucho más amable como Windows pronto se hizo popular entre el Respetable.

¿Quieres repasar todas las versiones de Windows desde 1985 hasta nuestros días? Son 30 años de vida en los que ha habido luces y sombras, pero sin cuya historia no podríamos entender la transformación digital que ha vivido la sociedad.

Windows 1 (1985)

El primer nombre de la saga no era Windows 1, sino “Interface Manager”, y no era más que una interfaz para determinadas aplicaciones de forma un poco más visual que el MS-DOS sobre la que se ejecutaba. Entre las escasas funciones que ejecutaba este entorno encontrábamos un procesador de textos de lo más básico, una herramienta para hacer dibujos, un directorio o una calculadora. Su importancia no radica tanto en sus (pocas) funcionalidades, sino en que sirvió de base para el desarrollo futuro de este sistema operativo.

Windows 2 (1987)

Apenas unos años más tarde, Microsoft lanzó una segunda revisión de Windows, capaz ya de ejecutar varias tareas de forma simultánea y con ventanas que podían moverse libremente y superponerse entre sí. También comenzamos a ver los iconos en lo que después se convertiría en el escritorio, así como nació el panel de control. Excel y Word encontraron en esta versión su primera interfaz gráfica con la que ganaron popularidad.

Windows 3.x (1990)

El éxito de Windows llegaría con sus versiones 3.x, en concreto con la 3.1, una edición del sistema operativo de Microsoft que igualaba la interfaz gráfica del Apple Macintosh. También ofrecía un soporte mejorado para aplicaciones MS-DOS, una estabilidad sin comparación con sus predecesores e incorporaba por primera vez el registro de Windows y las fuentes preinstaladas.

Windows NT (1993)

Rompiendo con el modelo tradicional, Windows NT incorporaba distintas tecnologías en su seno -incluso de otras compañías como IBM- con el fin de introducir una API de 32 bit y capacidades adicionales de redes LAN. Por ello, esta herramienta supuso un antes y después en el terreno de los sistemas operativos para servidores y entornos profesionales.

Windows 95 (1995)

Windows 95 supuso un antes y un después en la informática personal, al ofrecer ya una experiencia visual completa al calor del despegue de los PC en todo el mundo. Entre otras mejoras, aparece ya el escritorio y los iconos que todos conocemos, se introducen Internet Explorer y las capacidades Plug-and-Play (que permitían añadir nuevos dispositivos de forma sencilla).

Windows 98 (1998)

Apenas tres años más tarde nacería Windows 98, uno de los sistemas operativos más queridos por los usuarios. Además de perfeccionar todo lo visto en W95, esta edición incorporaba soporte para DVD y dispositivos USB, además de añadir la barra de inicio rápido que se ha mantenido hasta la fecha.

Windows 2000 (2000)

En el año 2000, Microsoft dio la campanada al lanzar dos sistemas operativos simultáneos al mercado. El primero de ellos es Windows 2000, una versión orientada al mercado profesional con soporte extendido para Firewire, dispositivos USB y productos wireless. Su alto consumo de recursos impidió, sin embargo, una adopción masiva.

Windows Me (2000)

Por su parte, Windows Me pasó casi inadvertido para el gran público, pero se trata del último sistema operativo basado en DOS de Microsoft. A pesar de que no tuvo demasiado éxito, en Windows Me se introdujeron algunas características míticas como Movie Maker o la función de restaurar sistema. 

Windows XP (2001)

Windows XP es el sistema operativo por excelencia de Microsoft, el que unió lo mejor de NT y W95 y W98. Tanto que, incluso tantos años después de su lanzamiento, el 20% de los españoles siguen utilizando Windows XP y esta versión sigue siendo una de las más usadas en todo el mundo (no en vano, 6 de cada 10 ordenadores del mundo funcionan con versiones de Windows obsoletas). Su interfaz cambió por completo, con simplificaciones notorias en su manejo, nuevas funcionalidades (como el “escritorio remoto”) y una experiencia completa para la informática del siglo XXI.

Windows Vista (2007)

Windows Vista fue, hasta la llegada de Windows 8, el mayor fracaso de los de Redmond. Manteniendo la esencia de Windows XP, esta revisión modificaba sustancialmente el aspecto gráfico con muchos efectos visuales y animaciones dentro del concepto AERO. Su escasa innovación y su mal rendimiento (principalmente a causa de tanta carga gráfica) lo convirtieron pronto en una pesadilla para los usuarios.

Windows 7 (2009)

Pero Microsoft dio con la tecla de nuevo con Windows 7, un sistema operativo que básicamente daba estabilidad y perfeccionaba los mismos principios de Vista. Entre otras ventajas, Windows 7 cambió la barra de tareas, introdujo por primera vez capacidades táctiles y simplificó los procesos de instalación y soporte técnico.

Windows 8 (2012) y 8.1 (2013)

Con Windows 8 volvería la desilusión. Fue, con diferencia, la apuesta más arriesgada de Microsoft, en tanto que se renunciaba al escritorio clásico y se le quitaba protagonismo a las ventanas que dan nombre a este sistema en favor de un nuevo concepto de baldosas, más útil en smartphones y tablets que en PC. Como muestra del escándalo que este sistema generó, fueron miles los usuarios que criticaron la eliminación del mítico botón ‘Inicio’. Todo ello desembocó en una actualización (Windows 8.1) que permitió elegir entre las dos interfaces, pero ni eso acabó con el desencanto del mercado.

Windows 10 (2015)

windows 10 consejo

Y con todo ello llegamos a Windows 10, el sistema operativo “definitivo” de Microsoft, multidispositivo y abierto, con el cual también cambió una premisa básica: el modelo comercial, que pasó de ser exclusivamente licencias a otro en el que se ofreció una actualización gratuita a todos sus usuarios de Windows 7 y Windows 8.1. Se mantuvo la apariencia de baldosas, pero integrada de forma mucho más intuitiva en el contexto clásico de Windows, así como de incorporó por primera vez un asistente digital (Cortana) y se enterró a Internet Explorer en favor de Edge.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.