Salud

Crisis en la industria sanitaria: los antibióticos están perdiendo su eficacia

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Los antibióticos son uno de los grandes descubrimientos del siglo XX, pero su vida útil ya podría estar llegando a un fin. Expertos advierten que los antibióticos podrían perder su eficacia, llegando a extinguirse. Te explicamos por qué.

Hoy en día que inventen un antibiótico nuevo es un hecho destacable. Investigar y desarrollar nuevos compuestos tiene un alto coste, que los compradores no están dispuestos a asumir. En la última década esto ha provocado que grandes farmacéuticas dejen de producir este tipo de medicamentos, dejándolo en manos de pequeñas compañías de biotecnología que desarrollan una sola droga mientras buscan inversores que les mantengan hasta obtener beneficios.

Este proceso lleva mucho tiempo, fácilmente rodando las dos décadas. Y aquí está el mayor problema: 20 años es tiempo más que suficiente para que un antibiótico pierda su eficacia. En el momento que estos medicamentos salen al mercado empieza a formarse una resistencia bacteriana a las mismas.

De aquí a dos décadas “todos los antibióticos de los que dependemos actualmente estará destrozada o notablemente dañada por resistencia“, explicó para WIRED Kevin Outterson, CEO de CARB-X, una aceleradora que invierte en investigaciones tempranas para nuevos antibióticos. La solución sería ir sacando nuevos antibióticos a medida que las antiguas pierden su eficacia pero claro ¿quién está dispuesto a invertir?

Si seguimos manteniendo el sistema actual, en el que son los propios fabricantes los que asumen todos los costes, lo más probable es que los antibióticos se extingan antes de llegar su 100 aniversario – es decir, dentro de 25 años.

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Es importante recalcar que la solución no es mantener el sistema actual y dar con nueva financiación, sino darle un vuelco y cambiar la forma en la que fabrican antibióticos actualmente. Como explicó Outterson, debemos dejar de concebir los antibióticos como productos que compramos, y empezar a entenderlo como una infraestructura que compartimos. El experto propone incluir una tasa en el precio de los antibióticos que se destine directamente al desarrollo de nuevos medicamentos.

Así, los antibióticos comenzarían a fabricarse como se se tratara de una infraestructura común necesaria para la seguridad, al igual que se desarrollan carreteras y redes eléctricas. De esta manera, también habría más control sobre su producción: los fabricantes tendrían fondos para el I+D+i y tendrían que desarrollar lo que se les pide. El usuario tendría mayor control sobre un bien común necesario, que deberá celebrar su 100 cumpleaños por el bien de todos.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.