Salud

Así afecta la contaminación acústica a nuestra salud, según la ciencia

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La contaminación acústica es uno de los principales problemas ambientales en las ciudades. Según el nuevo informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud) el ruido en exceso puede causar grandes riesgos de contraer diferentes enfermedades.

La contaminación acústica es uno de los principales riesgos ambientales para nuestra salud, según un informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Además, los niveles en Europa, actualizados este pasado martes, han demostrado que uno de cinco europeos están expuestos de forma continua a ruidos que pueden ser perjudiciales para su salud.

En el informe se evidencia que más de 100 millones de europeos sufren el ruido del tráfico, a lo que se suman otros tipos de ruidos que también afectan considerablemente al bienestar de las personas.

El ruido de forma agravada puede afectar a la presión arterial, la hipertensión, y provocar enfermedades cardíacas y cardiovasculares.

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La OMS ha puesto de manifiesto que el ‘ruido de ocio’ y otros tipos de ruido como el de la turbina eólica también provocan contaminación acústica. Así, las discotecas, pubs, clases en el gimnasio y la escucha de música a través de los cascos también son factores importantes que provocan daños en la salud a través del ruido.

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La Organización Mundial de la Salud sugiere por tanto reducir los niveles de ruido del tráfico por debajo de los 53 decibelios, y por la noche llegar hasta reducirlo a 45 decibelios, teniendo en cuenta que en la actualidad los niveles de ruido en el tráfico son mayores a 55 decibelios.

El presidente del Instituto de Acústica en el Reino Unido Stephen Turner afirma a la CNN que esta reducción de la contaminación acústica es posible.

“El desafío es que hay una gran cantidad de personas afectadas”, ha explicado Turner.

El ruido por ocio se ha sugerido disminuirlo hasta los 70 dB, y el ruido de los transportes como aeronaves o ferrocarriles se estima que debería situarse entre los 44 dB y los 54 decibelios.

Así, esta contaminación acústica no solo causa diversos riesgos de enfermedades, sino que además a corto plazo provocan molestias y trastornos en el sueño, ha explicado Stephen Stansfeld, el profesor de la universidad de Londres y Barts y Queen Mary de Londres y presidente del Grupo de Desarrollo de Directrices, una organización independiente que asesoró a la OMS sobre las directrices del informe a la CNN.

Además cada fuente de contaminación acústica tiene distintos efectos en nuestra salud, pero todas ellas son negativas para nuestra salud.

En relación con los niños, se ha demostrado que el ruido del avión afecta a su comprensión lectora y causa también síndromes metabólicos, como la diabetes y la obesidad.

Es decir, si reducimos los niveles de contaminación acústica como demanda la OMS a los países, reduciendo los decibelios de las distintas fuentes que nos afectan de lleno a diario, reduciremos numerosos riesgos de enfermedades que son causadas por el ruido, y protegeremos a los niños de sufrir numerosos problemas de salud.

Sobre el autor de este artículo

Alicia Ruiz Fernández