Dar las cosas buenas por hechas es un gran error que te impide alcanzar la felicidad y, encima, cuando esta situación cambia, el impacto sobre ti es mucho mayor. La gratitud, por ejemplo, es uno de los elementos esenciales del budismo.

Te recomiendo que hagas una lista de gratitud y en ella te obligues a meter un nuevo elemento cada semana. Empieza a agradecer lo más básico que se te ocurra: por estar vivo, por tener familia, amigos, por ese amanecer o ese atardecer que pudiste disfrutar…

Tal Ben-Shahar recomienda centrarse exclusivamente en lo que uno considera importante, pero de verdad. Es decir, pon en una escala qué cosas son las más fundamentales para ti y, a las que no, dedícales solo el tiempo justo y necesario.

Esto también quiere decir que eso de ser multitarea, realmente, no sirve de cara a asegurar una existencia feliz. Lo que de verdad vale es disfrutar de las cosas sencillas, eso que llaman los pequeños placeres de la vida: dormir, comer (aunque sea un simple bocadillo, pero despacio y desgustándolo), un paseo…

En el trabajo, pero todavía mucho más en las relaciones personales, es muy importante centrarse cada momento en lo que uno está haciendo, sino, resulta imposible disfrutar de de la familia, el trabajo o los amigos plenamente.

Vivir a toda prisa

tiempo se agota

Las personas más felices del mundo son, según parece, los monjes budistas. Pero esto no se debe a que tengan una conexión de tipo trascendental sino que tiene, en gran medida, también una explicación bioquímica.

Vivir a toda prisa genera estrés, pero en los momentos de quietud que se experimentan meditando liberamos oxitocina. Esta hormona está asociada a un aumento de la espiritualidad y del bienestar emocional.

Es verdad que hay estudios, como este de Oxford, que demuestran que, administrar directamente oxitocinatiene este efecto precisamente, pero también puedes crearla tú. Para empezar, puede bastar con dedicar a la meditación cinco minutos antes de acostarte y cinco minutos cada mañana al levantarte.

Tener una vida sedentaria

Tiempo en el gimnasio

Hacer deporte es fundamental… para tu cerebro. Verte bien y gustarte es fenomenal, pero lo importante del deporte es que ayuda a tu cuerpo a segregar endorfinas, que son, literalmente, la droga natural de la felicidad para el cerebro.

Para conseguir este efecto no hace falta practicar deporte con una alta intensidad. Basta con caminar a buen paso, nadar despacio o correr. Hasta cambiar el coche por un paseo de 15 minutos hasta la tienda puede valer si no eres, precisamente, un deportista nato.

Lo que más te apetezca, pero con regularidad, a ser posible todos los días. Al cabo de unas seis semanas de introducir esta nueva rutina, deberás empezar a notar sus efectos y a sentirte mejor. Aquí puedes encontrar más consejos para maximizar la felicidad practicando deporte.

Pensar siempre en futuro

Si le preguntas a cualquier filósofo a este respecto, te dirá que el futuro no existe y es verdad. Tenemos la obsesión de pensar en el mañana y el pasado mañana, pero estos nunca llegan y no crean otra cosa que más estrés y frustración. Los romanos lo tenían claro: ¡Carpe Diem! (Aprovecha el momento)

Recientemente, científicos de la Universidad de Harvard demostraron que las personas capaces de disfrutar del momento presente tienen, de manera muy acusada, a ser más felices. Su estudio se hizo con 2.250 individuos, así que puede considerarse una muestra más que representativa.

Compararte a los demás

Cómo compartir la conexión de datos de tu Android con otros dispositivos

Jamás vas a conseguir ser tan guapo, listo o rico como las personas con las que te comparas bien sean amigos tuyos o personajes famosos o de las redes sociales. Al compararte con otros, el primer error que cometes es idealizar sus vidas o determinadas facetas de estas. Y pierdes una gran cantidad de energía.

Mal de muchos, se dice en español, consuelo de tontos, pero te aseguro que muchas de esas personas tan exitosas no son tan felices como aparentan. De hecho, el éxito no asegura en absoluto la felicidad. Al final de sus días, un personaje tan exitoso como Steve Jobs lo dejó claro en su despedida.

Si consigues dejar de hacer todas estas cosas, serás más feliz que antes. Por si acaso tienes dudas, te recomiendo que te descargues esta aplicación que te ayudará a medir tu felicidad y, de paso, colaborarás con el estudio de Harvard que antes te he mencionado. Ayudar a los demás también es una de las claves de la vida plena y feliz.