Salud

5 maneras de adelgazar y perder peso mientras duermes

5 maneras de adelgazar durmiendo

¿Adelgazar durmiendo? Es posible de forma moderada si atiendes a una serie de sencillos trucos recomendados por expertos. Te contamos hasta cinco claves para perder peso y adelgazar mientras duermes.

Si estás intentando adelgazar y perder peso de forma saludable, deberías tener en cuenta ciertas medidas que puedes adoptar mientras duermes, de sencilla aplicación y que, convertidas en un hábito rutinario, pueden suponer un importante apoyo a una dieta equilibrada y a la práctica regular de deportes como el natación, el tai chi, caminar o el yoga.

Qué comer antes de dormir si quieres perder peso, según la ciencia

El conocimiento es poder: al igual que especias como la canela o el jengibre pueden ayudarte a quemar grasas y adelgazar, un puñado de circunstancias y rutinas determinadas para dormir pueden contribuir a que pierdas peso. Eso sí, deberás introducirlas en tu rutina en lugar de ponerlas en práctica de manera aislada. ¡Te contamos cuáles son!

5 claves para adelgazar durmiendo

  • Proteínas antes de dormir: Por si te asalta el hambre en plena noche o justo antes de dormir, los batidos o los alimentos ricos en proteína son una opción. Al respecto, investigadores de la Universidad Estatal de Florida descubrieron que aquellas personas que consumieron 30 gramos de proteína antes de acostarse experimentaron un mayor gasto de energía en reposo a la mañana siguiente en comparación con los que no comieron nada antes de acostarse. Una ventaja adicional es que la proteína también puede ayudar a reparar los músculos durante la noche. Mientras más masa muscular tenga, más calorías quemarás en reposo.
  • Duerme en completa oscuridad: Huye de la luz tanto natural como artificial, cierra las persianas y descansa en una habitación seca, limpia y ordenada. Cuando estás en completa oscuridad, tu cuerpo produce la hormona melatonina, que no solo te hace sentir somnoliento, sino que puede ayudar a quemar calorías, según un estudio publicado en el Journal of Pineal Research. Respetar tus ritmos circadianos es fundamental para cuidar tu salud en general y prevenir enfermedades.
  • Baja el termostato: Tal y como te explicábamos a fondo en este artículo, dormir en una habitación más fría de lo habitual puede ayudarte a conciliar el sueño más rápido, adelgazar y perder peso y reducir la incidencia de toda clase de enfermedades. Concretamente, la temperatura ideal debería situarse entre los 15 y los 19 grados. No se recomienda dormir a más de 23 grados ni por debajo de los 12. Esta información apareció en un artículo firmado por el doctor Christopher Winter, director médico de Charlottesville Neurology & Sleep Medicine.
  • Adiós a electrodomésticos y dispositivos tecnológicos: Antes de prepararte para ir a la cama, apaga todos los electrodomésticos. Investigadores de la Universidad de Manchester descubrieron que la luz azul de onda corta, emitida por tabletas y teléfonos inteligentes, interrumpe la producción de melatonina en el cuerpo y, como resultado, podría perjudicar y enlentecer tu metabolismo. Por ello, no te acuestes con tu smartphone y despídete de la televisión y del ordenador o la tablet un par de horas antes de acostarte. Por otra parte, investigadores de Singapur relacionaron la exposición prolongada a la televisión con niveles más altos de triglicéridos y una menor adiponectina, una proteína involucrada en la regulación de los niveles de glucosa y la descomposición de los ácidos grasos.
  • Duerme las horas suficientes: Lo ideal es que descanses entre siete y ocho horas cada noche para alcanzar un descanso saludable. Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition encontró que el gasto de energía en reposo de las personas bien descansadas era un 5% más alto que el de sus compañeros cansados. También quemaron un 20 por ciento más de calorías después de comer que los que dormían menos horas. Investigaciones relacionadas también determinaron que la falta de sueño hace que las células grasas sean menos sensibles a la insulina, un cambio metabólico que se relaciona con la obesidad.

Fuente | Reader´s Digest

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.