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La UE da carpetazo al impuesto al sol y acuerda un 32% de renovables para 2030

Carpetazo de la UE al impuesto al sol y 32% de renovables para 2030

Bruselas sienta las bases para una nueva política energética europea unida a una descarbonización de la economía. Los primeros movimientos son la prohibición del impuesto al sol y el acuerdo comunitario para que el 32% de energía sea renovable en 2030.

En la madrugada de hoy por fin ha tenido lugar el acuerdo final acerca del porcentaje de energías limpias que asumirá la UE para descarbonizar su economía. Este compromiso, pactado entre la Eurocámara y los Gobiernos nacionales, sube del 27% al 32% la cuota obligatoria de consumo energético procedente de fuentes renovables. y además, acaba con el impuesto al sol al prohibir la imposición de tasas o cánones al autoconsumo energético.

La nueva Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya ha anunciado su intención de derogar este impuesto que lastra el gran potencial solar español. El autoconsumo queda consagrado como derecho para la UE  en todas sus vertientes: derecho a generar energía, consumirla, almacenarla y vender el excedente producido, así como a instalar y explotar sistemas de almacenamiento. Los particulares podrán percibir una remuneración por la electricidad vertida a la red, equivalente al valor de mercado.

La regla está vigente hasta diciembre de 2026, cuando seguirá prohibida la tasa a todas las instalaciones de menos de 25kW pero se podrán poner impuestos tras hacer un análisis de mercado cuando la cuota de autoconsumo en un país supera el 8% de la capacidad total de electricidad instalada o en el caso de que los particulares reciban ayudas y subvenciones de carácter público, todo ello con el fin de garantizar la sostenibilidad del sistema eléctrico.

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En lo que concierne al porcentaje de energías renovables, se ha abogado por un punto intermedio del 32% de energías renovables para 2030, una cifra que implica una subida importante con respecto al actual uso de energías renovables en la UE (un 17%), pero que decepciona a las organizaciones ecologistas -que demandaban entre un 40 y un 45%- ya que no es suficiente para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero con los que Bruselas se comprometió en el Acuerdo de París de 2015. El pacto incluye una cláusula para revisar este aspecto en 2023 y poder incrementar el porcentaje.

En España, tras el giro que ha implicado el reciente cambio de Gobierno, se apostará por una cuota del 34%. El comisario europeo de Energía y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete ha afirmado que “la nueva ambición nos ayudará a cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y se traducirá en más empleos, facturas energéticas más baratas para los consumidores y menos importaciones de energía”.

El eurodiputado español de Equo Florent Marcellesi ha calificado el acuerdo como “decente, pero agridulce”, destacando que la nota positiva es el fin del impuesto al sol unido a la puerta abierta al autoconsumo pero que el porcentaje de energías limpias se queda corto para cumplir con las exigencias contra el cambio climático y el calentamiento global. Por su lado, Héctor de Prado, responsable de clima y energía de Amigos de la Tierra lamentaba que “mientras otras regiones del mundo apuestan decididamente por un futuro renovables para sus ciudadanos, Europa sigue sin hacer los deberes”.

Otros de los pactos incluidos en el acuerdo son lograr un 15% de interconexiones eléctricas entre Estados miembros de la UE para 2030, o una tasa del 14% de energía renovable en el sector del transporte para 2030. También se eliminará gradualmente el uso del aceite de palma como biodiésel para su adiós definitivo en 2030. Por otra parte, el Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo de Europa no han consensuado todavía una posición sobre la nueva directiva de Eficiencia energética para 2030, de la que se espera cierre de filas para este mes de junio.

Fuente | The Guardian

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.