Entrevistas

Frank Yiannas (Walmart): “Blockchain será la base de una nueva era de transparencia en la comida”

Entrevistamos a Frank Yiannas, vicepresidente de seguridad alimentaria del gigante Walmart, una de las primeras compañías en sumarse a la apuesta de IBM por usar la cadena de bloques con el fin de asegurar la trazabilidad de todos los productos frescos que se distribuyen en sus miles de supermercados.

Se estima que unas 400.000 personas mueren cada año en EEUU a causa de una mala alimentación. Solo en EEUU, según los datos oficiales, las intoxicaciones alimentarias afectan a 28 millones de ciudadanos cada año, de los que 3.000 acaban falleciendo a causa de la gravedad de las enfermedades que se derivan del consumo de productos en mal estado o contaminados.

Se trata de un problema de salud pública de dimensiones titánicas que ha tratado de ser resuelto de mil y una formas -desde más regulación en la cadena de suministro hasta controles más exhaustivos en origen y en punto de venta final- pero que hasta ahora no ha podido mitigarse por completo.

Y es que, existe un enorme fallo de base en todo el sistema de distribución alimentaria actual. Dada la enorme complejidad del mismo, el gran número de proveedores, las decenas de agentes que interactúan en el proceso y los múltiples países involucrados (con sus respectivas legislaciones y niveles de preocupación sobre el tema) es extraordinariamente difícil tirar del hilo cuando se produce alguno de estos casos de intoxicación alimentaria.

Cientos de pasos en la cadena de valor han de ser examinados para encontrar cuál ha sido el origen del problema y cuáles son las partidas de productos afectadas, dónde se encuentran y cómo retirarlas para evitar una crisis generalizada. Todo este proceso detectivesco, casi manual, suele requerir como mínimo una semana, incluso una quincena de días.

“No tenemos una buena trazabilidad de los productos frescos ahora mismo en el sector de la distribución ni un modelo único, global y que siga el mismo criterio para todos los actores de la cadena de valor”, explica Frank Yiannas, vicepresidente de seguridad alimentaria del gigante Walmart, en una entrevista a TICbeat. “Y ya no se trata de un problema solo de intoxicaciones alimentarias, sino también de garantizar al consumidor que el producto que está consumiendo es auténticamente lo que creen estar comprando”.

Pero una o dos semanas es demasiado tiempo cuando hablamos de estas cifras de afectados y fallecidos cada año. También cuando tenemos tantos casos de vender ‘gato por liebre’ en el mercado (como la reciente comercialización de carne de caballo haciéndola pasar por vacuno).

Por suerte, parece que la respuesta a todos los males de la seguridad alimentaria y transparencia en la industria ha llegado, y lo ha hecho en forma de blockchain.

Blockchain, como ya sabrán nuestros queridos lectores, es un libro de registros, distribuido a través de una cadena de bloques, en la que una vez introducida una información, ésta es cifrada, guardada e imposible de violar o modificar. Al mismo tiempo, ese dato puede ser accesible por cualquier miembro de la cadena. Disponibilidad, transparencia y seguridad: tres valores que sin duda vienen muy bien a la gestión de la cadena de suministro alimentaria.

“El blockchain será la base de una nueva era de transparencia en la comida”, afirma orgulloso Yiannas. Su compañía, Walmart, lleva trabajando precisamente en estas lides junto a IBM desde 2016, generando una cadena de bloques específica para garantizar la trazabilidad de sus productos frescos desde la granja hasta el consumidor. En cualquier momento, el operador del coloso de la distribución puede conocer el ciclo de vida completo de cada alimento y rastrear la ruta hasta el punto en que se haya podido producir cualquier incidente.

“Es lo que me gusta llamar como la vida del mango, uno de los primeros productos que metimos en el blockchain. El mango que se consume en EEUU proviene principalmente de América Latina, pero de varios países y de productores muy pequeños que venden los frutos a plantas locales donde se recolectan, procesan y envasan. De ahí pasan por uno o más transportistas hasta llegar a nuestros centros de distribución en Estados Unidos, donde se almacenan y, posteriormente, vuelven a ser distribuidos a los miles de supermercados en todo el país”, detalla el directivo de Walmart.

“Hicimos la prueba de cuánto tiempo nos llevaba conocer todos y cada uno de los estadios de la vida del mango por el método tradicional y tardamos nada menos que seis días y 18 horas. Con blockchain, logramos la trazabilidad completa del mango en 2,2 segundos”, explica.

Desde entonces, Walmart ha extendido sus pruebas a otras categorías de productos y lugares, como a la trazabilidad de los derivados del cerdo que la cadena importa desde China.

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“Es una tarea colectiva, porque los primeros que deben usar el sistema son los propios agricultores y ganaderos, que deben capturar los datos de las etiquetas o incluir la información manualmente en el blockchain. De ahí, cada paso que se dé quedará registrado en el sistema, el cual nos permitirá unir distintos pedidos o datos incluso aunque se cometan errores manuales en base a la información básica del producto, con el fin de mantener la consistencia de la trazabilidad en todo momento”, añade Yiannas.

Por delante, el reto mayúsculo de subir al blockchain la “vida” de los 50.000 productos que Walmart tiene en el catálogo actualmente. Pero, también, usar toda esta información para mejorar los procesos logísticos y, de esta forma, ahorrar dinero y reducir el número de alimentos que se pierden en el camino hacia nuestras neveras.

En palabras de Frank Yiannas, “nos gustaría usar el blockchain para reducir el tiempo de los productos en el almacén, mejorando así la eficiencia del suministro alimentario. Esto es fundamental de cara al futuro, si tenemos en cuenta el aumento de población que se espera en todo el planeta y la escasez de comida que viviremos”.

Justo en esta parcela, el socio tecnológico de Walmart -IBM- ya está trabajando codo con codo con Maersk, el mayor operador logístico del mundo, en su propio blockchain.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016 y 2017.